Noche en vela.
No, no he dormido. Él tampoco. Yo fuí a un recado rápido y al final regresé a las 6.10 am. Estoy en el trabajo intentando mantenerme despierta después de que mi "autismo" vuelva a hacer de las suyas.
Le he confesado que tengo éste blog, él creía que le iba a confesar otra cosa pero, sinceramente, después de esa mirada no me da miedo nada, no creo que pueda ver nada peor en mi vida. Ver el odio en sus ojos, asco y tristeza por la palabra no cumplida, por creer que siento indiferencia hacia él, que no me importa lo que sienta, que me dé igual que me deje. Sí, me ha dejado varias veces esta noche deseoso de un gesto de amor, de una reacción... yo sólo he podido temblar y desear poder salir corriendo de allí, pero el cuerpo no me ha respondido.

Cuando pude articular palabra sólo me salió que me iba de casa (cobarde), otra tontería más grande que las que cometo a diario (100 ó 2000). Me duele no saber cómo hacerlo feliz, cómo empezar a limar mis defectos de carácter, defectos que me he currado con el tiempo con muy malas costumbres. Soy adicta, sí, recuperada, pero adicta hasta que me muera, y resulta que no bebo ni me drogo, pero sigo con las mismas pautas de comportamiento que cuando estaba en activo. Compensa? Sí, al menos de eso me siento orgullosa. Lo malo es que no hay ningún factor externo al que pueda culpar. Es penoso, la verdad.
Símplemente soy idiota, no sé que es más penoso, la verdad...


guerreroincoherente dijo
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Piensa en las cosas buenas, no te centres en lo que te pueda hacer sufrir.
6 Agosto 2008 | 03:23 AM