En eso estoy trabajando ya, en poner remedio a la forma de afrontar las cosas, en apoyarme más en mi pareja y en ayudarme a controlar los impulsos autodestructores.

Me siento aliviada, pero a la vez tengo miedo de que otra vez sea una calle sin salida.

Estoy mejor.

Si es una calle sin salida tendré que aprender a traspasar muros.

Como éste señor, jejej.